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Tuesday, September 6, 2016

La ficha técnica del Citroën 2CV de 1967

El jueves 23 de febrero de 2012 publiqué la ficha técnica del Citroën 2 CV del año 1967. Es como complemento de la publicada en el día de hoy del modelo de 1961. Les dejo el enlace de la ficha técnica:



Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos

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Sunday, August 28, 2016

El cuadro clínico del Citroën 2 CV

El sábado 31 de marzo de 2012 publiqué el cuadro clínico del Citroën 2 CV de la revista Parabrisas. Un material útil para los propietarios de este automóvil fabricado en el país por Citroën Argentina. Les dejo el enlace con la nota:



Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos

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Wednesday, March 30, 2016

Austin Seven, otro auto popular

La idea del modelo Seven fue de Herbert Austin. Lo anunció en enero de 1922 en la comida anual de Birmingham Motor Cycle Club. Ese anuncio, a muchos le pareció inoportuno. Porque afirmó que comprar el auto que produciría lograría disuadir a los usuarios de sidecar de usar semejante vehículo. En julio de 1922 presentó el Austin Seven.

Austin Seven tourer del año 1931.


La creación del Seven fue la vuelta que encontró sir Herbert Austin (título nobiliario por sus méritos como proveedor de material militar) para salvar a su empresa: la Austin Motor Company. Empresa que tenía una administración controlada. La presión de Austin fue tal que patentó el proyecto del Seven con la intención de fabricarlo por su cuenta si el consejo administrativo no lo aprobaba.

Para el inicio del verano del año 1920, Herbert Austin, tenía casi completamente desarrollado el proyecto de lo que sería el Austin Seven del año 1922. Para realizar el nuevo proyecto contó con la ayuda de un joven diseñador. Y con este nuevo automóvil es que presionó a la administración de la Austin Motor Company para producirlo en la empresa.

Esa administración, que controlaba la empresa Austin, tan poco creía en la viabilidad del proyecto que le otorgó un royalty de dos guineas por cada Austin Seven vendido. Con el consentimiento de la administración, Herbert Austin, tuvo vía libre para desarrollar su nuevo automóvil.

Pese a que para el año 1922, toda Europa, estaba en una situación económica que trataba de recuperarse de una larga crisis. Eso no fue impedimento para que hubiera una marcada necesidad, de los potenciales clientes, por adquirir nuevos automóviles.

Eso creó un mercado, especialmente en Francia y Gran Bretaña, de empresas que se dedicaron a la fabricación de automóviles ligeros y cyclecars. Básicamente eran vehículos con motores monocilíndricos o bicilíndricos refrigerados por aire, que eran derivados directos de las motocicletas. Con lo cual la transmisión era por cadena o correa.

Eran vehículos con deficiencias y sin diferencial. Lo que no los hacía fiables a largo plazo. Tampoco esas pequeñas empresas estaban en condiciones de brindar la asistencia técnica de las unidades comercializadas. Todo eso les jugó en contra. Estas condiciones son las que favorecieron el éxito del Austin Seven. Que sí tenía diferencial y frenos en las cuatro ruedas.

Desde el año 1922 hasta el año 1939 se produjeron unas 300.000 unidades del Austin Seven en variadas versiones. Básicamente era un automóvil de cuatro plazas, dos para adultos, las delanteras, y dos traseras para menores, que no impedía transportar a dos adultos. Pero hubo versiones taxis de una sola plaza o versiones aerodinámicas para batir récords en la famosa pista de Brooklands.

Si bien las 300.000 unidades producidas, en Gran Bretaña, parecen pocas comparadas con los más de 15 millones del Ford T, en Estados Unidos, fueron muchas. Tanto que se considera al Austin Seven como el Ford T inglés porque logró motorizar al pueblo.

Pero el éxito estuvo centrado en Gran Bretaña y cuando se produjo bajo licencia en otros países no tuvo la aceptación esperada. En Francia llevó la marca Rosengart, en Alemania, Dixi y más tarde  BMW (Bayerische Motoren Werke) y en Estados Unidos, Bantam.

El momento oportuno que pasaba en Gran Bretaña logró ser la base del éxito del Austin Seven. Lo que sucedía en esa época, en la isla británica, recién ocurriría tiempo bastante más tarde en los demás países de la región.

Uno de los logros del Austin Seven fue superar la barrera de las 100 millas por hora (160,93 kilómetros por hora) para un automóvil de solo 750 centímetros cúbicos. Aunque la primera versión del Seven tenía un motor más chico. Su motor de cuatro cilindros en línea tan solo tenía 696 centímetros cúbicos.

El diámetro de los cilindros era de 54 milímetros y la carrera de los pistones era de 76,2 milímetros. El reducido tamaño del diámetro de los cilindros era por un tema fiscal. Por aquellos años la tasa fiscal de un automóvil estaba regida por el tamaño del diámetro de sus cilindros.

La carrocería básica del Austin Seven era tourer que tenía cuatro plazas con parabrisas y capota de lona de dos puertas. Salió con un precio de 225 libras, a mitad del año 1922. Pero para diciembre de ese mismo año, y luego de una visita a Estados Unidos de Herbert Austin, para ponerse al día en la producción en grandes series, el precio cayó a 165 libras.

La diferencia con una motocicleta o cyclecar de la época era de unas 20 a 50 libras. Con lo cual el valor de un Austin Seven, cero kilómetro, estaba casi igualado y eso atrajo a compradores de última hora. La competencia del Seven era nula porque sus rivales estaban por encima del precio mencionado.

Para el año 1923 la Austin Motor Company producía 200 unidades del Seven que se vendían de inmediato. Para el año 1925 se modificó la carrocería ampliándosela y con un mejor instrumental. Casi de inmediato se le montó un nuevo motor de 747 centímetros cúbicos. Ahora el diámetro de los cilindros pasó a ser de 56 milímetros.

Para ese momento de la historia del Austin Seven el chasis desnudo costaba 120 libras. Para tener una idea la versión tourer con pintura horneada en un solo color, azul, costaba 155 libras. El carrocero Gordon England hizo versiones deportivas como el tipo Brooklands que valía 265 libras. Estas unidades traían un certificado que garantizaba la posibilidad de alcanzar las 80 millas por hora 128,75 kilómetros por hora).

Para el año 1928, y ante la competencia del Clyno Century, que se vendía a 112 libras, la Austin Motor Company redujo el precio del chasis del Seven a 92 libras y la versión tourer a 125 libras. Ya para esa época habían salido las carrocerías metálicas, algunas realizadas por Gordon England por un acuerdo del año 1926.

En el año 1927 se calculaba que el 70% de los automóviles utilitarios que circulaban por Gran Bretaña eran Austin Seven. Para esa época la empresa Austin Motor Company fabricó 38.000 unidades de las cuales 20.000 correspondían a todas las versiones del Seven. En la fotografía vemos un Austin Seven tourer del año 1931 que la tomé de la Enciclopedia Salvat del Automóvil editada en Argentina en el año 1976.

Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos

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Tuesday, March 8, 2016

Fiat 600 D 1962-1964

Fiat Concórd presenta en el año 1962 el sucesor del Fiat 600: el Fiat 600 D con nuevo motor. Salvo esta gran diferencia el resto del automóvil utilitario era similar al primer modelo de la marca italiana armado en el país. Con la nacionalización del 600 comenzaron a fabricarlo en Argentina. Primero lo armaron en la planta de Caseros en la provincia de Buenos Aires y más tarde, en la misma provincia, en la planta de El Palomar lo comenzaron a fabricar, muy cercana a la primera mencionada. El aumento de la cilindrada del motor trajo aparejada una mayor potencia con respecto al 600 a secas. Según los datos que se obtuvieron en el road test de la revista Parabrisas, en marzo de 1962, el 600 D tenía una aceleración de 0 a 100 kilómetros por hora de 45 segundos. Para llegar a los 60 kilómetros por hora necesitaba de 11 segundos. El consumo en ciudad era 15,5 kilómetros por litro. Mientras que en ruta, a 80 kilómetros por hora, podía recorrer 17 kilómetros con un litro de nafta. A 95-100 kilómetros por hora los kilómetros recorridos con un litro de nafta eran 15. El error del velocímetro era casi nulo. Cuando marcaba 100 kilómetros por hora en realidad se circulaba a 98 kilómetros por hora. Para detener la marcha de 100 a 0 kilómetros por hora se necesitaban 40,20 metros. Los frenos eran muy buenos según los periodistas de la revista Parabrisas. Para los que estén interesados en conocer con mayor profundidad el Fiat 600 D les dejo el enlace de una nota publicada en marzo de 2015 en Archivo de autos: http://archivodeautos.blogspot.com.ar/2015/03/la-bolita-del-ano-1962_16.html



Marca: Fiat  Modelo: 600 D primera serie  Año: 1962-1964
Motor: naftero  Ubicación: trasero  Marca: Fiat
Cilindros: 4 en línea  Cilindrada: 767 cm3
Diámetro: 62 mm.  Carrera: 63,5 mm.
Potencia: 32 HP SAE  RPM: 4.800  Compresión:7,5:1
Tracción: trasera  Caja de velocidades: de cuatro marchas con la segunda, tercera y cuarta sincronizadas con marcha atrás y la palanca de cambios estaba ubicada en el piso
Suspensión delantera: mediante un elástico transversal como brazo inferior con brazo superior de triángulo de chapa de acero estampada transversal con amortiguador hidráulico telescópico
Suspensión trasera: independiente con brazos triangulares simples con resortes helicoidales y amortiguadores hidráulicos telescópicos
Frenos delanteros: a tambor  Frenos traseros: a tambor
Dirección: sistema de brazo principal, brazo Pitman y dobles brazos cortos para las ruedas
Neumáticos: 5.20 x 12 pulgadas
Dimensiones: Largo: 3.285 mm.  Ancho: 1.380 mm.  Alto: 1.405 mm.
Distancia entre ejes: 2.000 mm.  Trocha delantera: 1.150 mm.
Trocha trasera: 1.160 mm.  Despeje: 140 mm.  Plazas: 4/5
Peso: 600 kg.  Velocidad máxima: 110 Km/h según el road test de la revista Parabrisas número 16 de marzo de 1962, 110,4 Km/h de promedio

Autor: Mauricio Uldane
Escaneo: Mauricio Uldane
Fuente: revista Parabrisas

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Thursday, January 28, 2016

Fiat 600 R, una de las Bolitas

El Fiat 600 fue para muchos argentinos su primer automóvil. O el segundo en el caso de muchas mujeres, porque se los compró el marido. Tanto, cero kilómetro como usado, fue el automóvil que muchos argentinos lograron tener para dejar de ser simples peatones. Varias fueron las versiones fabricadas en Argentina desde el año 1960. Como aquel viejo modelo 600 a secas y con puertas suicidas. Luego se le incorporaría una letra al número hasta llegar a la letra “S”.

Publicidad de mediados de los años setenta en Argentina.


En este caso de la vieja publicidad de este viernes es un modelo Fiat 600 R que se comenzó a producir en el año 1970. Para muchos dueños sigue siendo el automóvil argentino que recuerdan con más cariño. Porque aprendieron a manejar con él, porque fue su primer auto comprado con su propio dinero y porque les dio muchas satisfacciones, pese a tener sus mañas, como casi todos los automóviles del mundo.

Muchos argentinos se encargaban de arreglarlo con sus propias manos. Hoy es algo impensado en los autos del siglo XXI. Con un poco de conocimientos de mecánica se podían hacer reparaciones de todo tipo, como cambiar los famosos manchones. Algunos hasta se animaron a sacar el motor y realizarles arreglos más importantes.

Algunos argentinos usaron el Fiat 600 para hacer picadas y ese fue su ingreso en el mundo de las carreras. Otros dieron un paso más adelante y corrieron en las categorías zonas que tuvo el Fiat 600 a lo largo y ancho del territorio de la República Argentina. Carreras que fueron muy populares en los años setenta en el Gran Buenos Aires y un poco más allá en la provincia de Buenos Aires.

Recuerdos sobran cuando se habla del Fiat 600, la Bolita para los íntimos. Anécdotas de todo tipo que seguro algo que manejó un Fiat 600 tiene algo para contarnos. Desde humorística hasta dramática. Eso es porque el Fiat 600 era un amigo de la familia que nos acompañaba a todas partes. Y que se ganó el corazón de muchas conductoras por ser fácil de manejar, estacionar y ágil en el tránsito urbano.

Se podría escribir un libro sobre las historias de la Bolita y sus dueños. O de la diversión que tuvieron a bordo de un 600. Diversión de todo tipo… Pero a la vez era el auto familiar de muchos argentinos, en especial con chicos pequeños que viajaban cómodos en la parte de atrás. Y los padres confiados que los “nenes” no podían abrir las puertas traseras.

El Fiat 600 es uno de esos automóviles que crecieron con uno. En especial los que tenemos algunas hojas del almanaque ya arrancadas. Pero no por nostalgia sino por historias vividas que merecen ser contadas a las nuevas generaciones. No solo para que sepan, cómo viajaban sus padres, tíos o abuelos, sino que los conozcan para quererlos.

Todo eso puede despertar un automóvil chico como el Fiat 600 que fue pensado en Italia para reemplazar al mítico Fiat Topolino, otro auto querido por el pueblo. Así nació en el año 1955 de la mano de Dante Giacosa, un genio de la Fiat de Italia. Los argentinos lo conoceríamos cinco años más tarde y el amor no se hizo esperar. Tanto que dura hasta ahora, ya en pleno siglo XXI.

De la vieja publicidad de este viernes no tengo datos. No sé en qué revista salió publicada, ni en qué fecha. Pero estimo que es de mediados de la década del setenta.

Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos

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Sunday, January 24, 2016

El último Fiat 600

En el mes de julio de 1977 la empresa Fiat Concórd lanza en Argentina el Fiat 600 S que reemplazó al 600 R y el mayor cambio fue el nuevo motor. Este motor, denominado 100 R7.038 derivaba del Fiat 133, presentado durante el mismo año, con la particularidad única de girar en sentido contrario a las agujas del reloj. Este Fiat 600 fue la última versión en fabricarse en el país hasta el año 1982 cuando aparece en escena el Fiat 147.

Fiat 600 S modelo 1981 ya producido por Sevel Argentina.
La fotografía corresponde a una rifa de la Cruz Roja Argentina.


Hasta el año 1977 el modelo de Fiat 600 se denominaba con la letra “R”. A partir de la incorporación del motor derivado del Fiat 133 se pasó a llamar 600 S. Trajo un aumento de la cilindrada que pasó a ser de 843 centímetros cúbicos contra los 797 centímetros cúbicos del 600 R. Pero inferior a los 903 centímetros cúbicos del 133. Muchos argentinos creyeron que el 600 S tenía el motor del 133 pero no era así. Sí, un motor derivado de este.

Veamos que potencia tenía el Fiat 600 S del año 1977: 32 CV DIN a 4.800 revoluciones por minuto. El diámetro de los cilindros era de 65 milímetros y la carrera de los pistones de 63,5 milímetros. La relación de compresión era de 7,4:1 con lo cual se podía usar nafta común a diferencia del Fiat 600 R.

El último de los Fiat 600 S producidos en Argentina en el año 1982.
Fotografía tomada de la revista Su Auto número 30 de agosto de 1982. 

Los carburadores que podía traer el Fiat 600 S eran de las marcas Galileo 28 ICP 10 o Bressel 28 ICP 10 ambos bajo licencia Weber. El cebador era a mariposa y con bomba de aceleración. El filtro de aire era con elemento de papel en seco y además contaba con un pre filtro metálico en baño de aceite.

La caja de velocidades era de cuatro marchas y marcha atrás. La primera no estaba sincronizada y la palanca de cambios se ubicaba en el piso. Las relaciones de la diferentes velocidades eran las siguientes: primera, 3,385:1; segunda, 2,055:1; tercera, 1,333:1; cuarta, 0,896:1 y marcha atrás, 4,275:1. El embrague era del tipo monodisco seco con resorte a diafragma y el comando era mecánico. La relación del diferencial era de 4,875:1.

La suspensión delantera era independiente con brazos oscilantes superiores con elástico transversal con hacía las veces de barra estabilizadora en los movimientos asimétricos. También tenía amortiguadores hidráulicos de doble efecto. La suspensión trasera era independiente con brazos oscilantes con resortes helicoidales con amortiguadores hidráulicos de doble efecto.

Vista general del tablero del Fiat 600 S. La descripción: 1- Palanca de comando de las luces altas y bajas; 2- Comando de la bocina; 3- Tablero de instrumentos; 4- Interruptor del limpiaparabrisas; 5- Cenicero; 6- Encendedor de cigarrillos; 7- Interruptor de luces de posición y tablero; 8- Bandeja portaobjetos bajo el tablero; 9- Bomba del lavaparabrisas; 10- Palanca de cambio de las velocidades; 11-Palanca del cebador; 12- Palanca del freno de mano; 13- Pedal del acelerador; 14- Pedal de freno; 15- Pedal de embrague; 16- Conmutador de la llave de encendido, arranque y traba del volante; 17- Palanca de comando de las luces de giro y 18- Portafusiles de la instalación eléctrica. La foto está tomada del manual de usuario del año 1978 y es una gentileza Iván Boiero Sutter.

La dirección era del tipo de tornillo sinfín y sector con una relación de 2:26 y el diámetro de giro era de 8,7 metros. Los frenos eran de tambor en las cuatro ruedas con sistema hidráulico con zapatas autocentrantes y con recuperación automática de desgate de las cintas.

El sistema eléctrico era de 12 volts con un alternador, otra diferencia con el Fiat 600 R que venía con dínamo, de 14,5 volts con 28 amperes con 475 watts. Lógicamente la batería se cargaba con el motor regulando, sin tener aparatos eléctricos encendidos. La batería era de 32 amperes por hora y el motor de arranque con una potencia de 0,5 watts.

Las dimensiones del Fiat 600 S eran las siguientes: largo, 3.355 milímetros; ancho, 1.380 milímetros; alto, 1.405 milímetros; distancia entre ejes, 2.000 milímetros; trocha delantera 1.150 milímetros y trocha trasera, 1.160 milímetros. Capacidad del tanque de combustible de 27 litros. Peso en el orden de marcha de 625 kilogramos y el peso total a plena carga de 945 kilogramos. La carga útil era de 4 personas más 40 kilogramos. Los neumáticos de la medida 5,20 x 12 pulgadas.

El tablero de instrumentos del Fiat 600 S. La descripción: a- Indicador de nivel de combustible; b- Velocímetro; c- Señalador luminoso de color verde de las luces de giro; d- Cuentakilómetros; e-Señalador luminoso de color rojo de temperatura crítica del motor; f- Señalador luminoso de color rojo de reserva de combustible; g- Señalador luminoso de color rojo de insuficiente carga del alternador; h- Señalador luminoso de color rojo de insuficiente presión de aceite del motor y i- Señalador luminoso de color azul de luces altas encendidas. La foto está tomada del manual de usuario del año 1978 y es una gentileza Iván Boiero Sutter.

Las velocidades máximas admisibles a plena carga eran las siguientes, en las distintas marchas: primera, 30 kilómetros por hora; segunda, 45 kilómetros por hora; tercera, 70 kilómetros por hora y cuarta, más de 110 kilómetros por hora. Se estimaba la velocidad máxima en alrededor de 115 kilómetros por hora.

Las diferencias exteriores del Fiat 600 S, con respecto al 600 R, eran nuevos paragolpes con uñas de goma, parrilla igual al modelo R pero de color negro con el logo de Fiat en color naranja y la ausencia de la moldura en el zócalo. Esa moldura lateral fue reemplazada por una franja pintada de color negro.

En el año 1981, y de la mano de Sevel Argentina (Sociedad Europea de Vehículos para Latinoamérica), la parrilla pasó a ser de plástico, la franja negra del zócalo desapareció y los aros de las ópticas delanteras y de los faros traseros eran de color negro satinado y de material plástico. Para el año 1982 se discontinúa el Fiat 600, que se lo venía fabricando en el país, desde el año 1960. Será reemplazado por la aparición del Fiat 147. Igual suerte corrió el Fiat 133 que también se dejó de fabricar.

Transparencia del Fiat 600 S fabricado por Fiat Cóncord desde el año 1977.
El dibujo está tomado del manual de usuario del año 1978 y es una gentileza Iván Boiero Sutter.
 

Las ventajas que tenía el Fiat 600 S, respecto al 600 R, era la posibilidad de usar nafta común, es decir de bajo octanaje, también tenía una mejor autonomía por un consumo más moderado. Se habían solucionados los problemas de temperatura por un radiador de mayor tamaño. Y el aumento de cilindrada le dio mayor pique y agilidad en el tránsito urbano. Todavía es posible ver varios Fiat 600 S funcionando en Argentina en perfectas condiciones y con el beneplácito de sus usuarios. Además el valor de reventa está alto en comparación al modelo.

Las imágenes que usé para ilustrar esta nota corresponden a una rifa de la Cruz Roja Argentina donde se ve un Fiat 600 S del año 1981 producido por Sevel. En otra fotografía vemos el último de los Fiat 600 S producidos en Argentina en el año 1982 y fue tomada de la revista Su Auto número 30 de agosto de 1982. Las imágenes del tablero y el dibujo de la transparencia fueron tomados del manual de usuario del año 1978 y es una gentileza de Iván Boiero Sutter, seguidor y colaborador de Archivo de autos.

Mauricio Uldane
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