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Tuesday, September 6, 2016

La ficha técnica del Citroën 2CV de 1967

El jueves 23 de febrero de 2012 publiqué la ficha técnica del Citroën 2 CV del año 1967. Es como complemento de la publicada en el día de hoy del modelo de 1961. Les dejo el enlace de la ficha técnica:



Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos

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Sunday, August 28, 2016

El cuadro clínico del Citroën 2 CV

El sábado 31 de marzo de 2012 publiqué el cuadro clínico del Citroën 2 CV de la revista Parabrisas. Un material útil para los propietarios de este automóvil fabricado en el país por Citroën Argentina. Les dejo el enlace con la nota:



Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos

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Tuesday, July 26, 2016

Citroën CX Pallas 1979

Cuando llegó este auto al país, por la importación de fines de los años ’70, muchos recordaron al DS 21, del cual era un descendiente directo. Lo primero que recordaron era la suspensión hidroneumática. Recuerdo que cuando Pinky, locutora y animadora de la televisión argentina, probó uno y dijo es como andar en una nube”. Esa era la sensación de ese gran auto de Citroën: el CX Pallas. Siempre anhelé andar en uno, todavía no lo he conseguido, para comparar esa sensación de nube. Un auto que importó Citroën Argentina antes de dejar de producir autos en el país. Luego solo seguiría importando autos desde Francia.



Saturday, March 5, 2016

El Citro

Hace más de tres años, para ser precisos en abril de 2012, publiqué este relato que es autoría de Quique Pesoa. Me lo mandó para que lo compartiera con los lectores de Archivo de autos en la sección “Relatos”. Es una anécdota que solía contar en las radios por las que pasó por la ciudad de Buenos Aires. Ahora se encuentra radicado en la provincia de Córdoba. Espero que les guste esta reedición de esta simpática anécdota contada por su protagonista.



Corrían los setenta. En Rosario había dos Citroën 3 CV color verde loro fácilmente reconocibles. El del negro Fontanarrosa y el mío. Yo se lo había comprado a Tito Arancibia, locutor y compañero, por aquellos años, de la que fue LT2 Radio Splendid. 

Maravilloso autito. Muy querido. Recuerdo una piedra que cayó y le agujereó todo el techo de lona engomada. Luego, cuando pegó el sol, las perforaciones se volvieron hacia afuera dando la impresión de que a alguien se le había escapado un escopetazo desde el interior. 

Una mañana, salía yo rumbo a la radio. Me subí, lo puse en marcha, coloqué primera, solté el pedal del embrague y, a pesar de escuchar el ruido del motor acelerando, el auto estaba inmóvil, mejor dicho, el paisaje urbano no discurría a mi lado. Me bajé azorado y comprobé que, durante la noche, me habían afanado las cuatro ruedas y el Citro descansaba muy orondo sobre cuatro prolijos tacos de madera. Pero la p...

Ya en aquellos años, acostumbrábamos a hacer una "carneada" anual durante el invierno. Tocó realizarla en el campito del Pato Sullivan, personaje del pueblo Lucio V. López, gran conocedor de caballos y padre de Mate, amiga de toda la vida. La chancha víctima de nuestro rito, se encontraba en otro pueblo, Aldao, al que se accedía, desde la casa del Pato, por unos inhóspitos caminos de tierra. Allá fui con el 3 CV a las cinco de la mañana. Calor, no hacía nada. Pleno Julio. 

Inenarrables los esfuerzos para, en medio del barro pegajoso del chiquero, enlazar a un animal de mas de cien kilogramos de peso. Inútil fue tratar de convencerlo de subir a la parte trasera del Citro a la que le había retirado el asiento correspondiente. Hubo que manearla, atarle un alambre en el hocico y subirla a pulso. El asiento retirado descansaba sobre el techo del móvil. 

Noche cerrada aún, emprendí el camino de regreso al campito. Luego de curvas y contra curvas recordé que no había asegurado el asiento. Bajé para hacerlo pero, tarde piaste, ya no estaba más ahí. Vuelta atrás a rescatarlo de una profunda cuneta. Continuó el viaje.

De repente siento un hocico detrás de mi oreja derecha... La chancha se había soltado y habíase puesto de pié. Imagínense mi susto y preocupación. Manoteé un 38 Smith and Wesson del especial, como el de Pedro Navaja, y me dije... si la cosa se pone fea, la despeno aquí no mas y arruino la carneada de la fecha. No fue necesario. Ocurrió algo peor.

La chancha se ¡¡¡disgració!!! ¡¡¡En el auto!!! No tienen idea de lo que eso significó. Durante años, cuando la humedad arreciaba, revivían los vapores de "eso" que había impregnado hasta la chapa. 

Lo vendí en época de seca.

Quique Pesoa

Nota del editor de Archivo de autos: Este relato, su autor, me lo mandó gentilmente para publicarlo en los sitios de Archivo de autos. Hace 13 años que está instalado en San Marcos Sierras en la provincia de Córdoba, donde junto a su esposa Leda Berlusconi administran la Hostería La Merced. Además, ahora a mediados de marzo, comenzará la temporada 2016 de su programa de radio, “El Desconcierto”, que emite por Internet, desde su estudio ubicado en su casa.

Saturday, February 27, 2016

Dos días en un Citroën

Batir récords de todo tipo pronto se convirtió en una verdadera actividad para muchos entusiastas del automovilismo. En especial en los primeros años de su historia. Esa será una de las historias que conoceremos este domingo y de yapa sucedió en Argentina. Más precisamente en el Gran Buenos Aires y muy cerca de donde vivo en la actualidad.

El Citroën de Emilio Karstulovic Bonaci durante la realización
de las 48 horas. El público lo saluda a su paso.


El periodista chileno Emilio Karstulovic Bonaci, que además era un aficionado al automovilismo, decidió batir el récord de 48 horas de circular sin parar en un automóvil. Antes Antonio Gaudino había logrado realizar las 24 horas en el país y Karstulovic Bonaci redobló la apuesta.

Es así como se encargó que el Círculo Automovilista Argentino le fiscalizara la prueba que pensaba realizar. También consiguió el patrocinio del diario La Razón. El lugar elegido para la prueba fue el viejo camino que unía las localidades de Morón y Bella Vista en lo que hoy es el Gran Buenos Aires.

Hablando con Guillermo Piano, seguidor de Archivo de autos y amigo fierrero, me contó que es posible que esta prueba se hiciera sobre el actual trazado de la calle Pedro Díaz del actual partido de Hurlingham. Lo mismo que un intento de batir un récord de velocidad que veremos en otra nota en esta misma sección.

Una parada para reaprovisionarse de combustible
durante la prueba de las 48 horas.

Mi estimación es que entró a Bella Vista por la actual calle Gaspar Campos y seguramente pasó por un puente por el Río Las Conchas, actualmente llamado Reconquista. Pero claro es una suposición mía. Lo cierto que el circuito por el que circuló Emilio Karstulovic Bonaci tenía unos 18,200 metros o sea un poco más de 18 kilómetros de longitud.

El miércoles 16 de diciembre de 1925 a las 12:25 horas arrancó la prueba que la hizo al mando de un Citroën de 110 HP patentado en Morón con el número 1057. La patente es visible en las fotografías que ilustran esta nota. Vistiendo un mameluco azul Karstulovic Bonaci se puso al mando del Citroën para caminar por espacio de 48 horas con el fin de batir el récord.

El automóvil estaba tal cual había salido de fábrica sin la menor preparación para la prueba de resistencia a lo largo de dos días de marcha. Así Karstulovic Bonaci comenzó a realizar las vueltas necesarias por esa vieja ruta que unía las dos localidades mencionadas. Algo sorprendió a los espectadores que veían pasar al Citroën: la velocidad.

Una reparación al Citroën sin detener la marcha.
Como tener un mecánico abordo.

Esto es porque el promedio de velocidad era de 70 kilómetros por hora y a raíz de la velocidad y del calor, por la época del año, uno de los neumáticos estalló. Pero los amigos de Karstulovic Bonaci le advirtieron que redujera la velocidad si no quería que le pasara lo mismo con otro neumático. El problema más grave era que el Citroën fuera a dar al zanjón paralelo a la vieja ruta.

En la primera noche de la prueba la niebla se hizo presente. Algo habitual en los finales de la primavera. Con el transcurrir de las horas la niebla se hizo tan espesa que Karstulovic Bonaci solo veía a unos 20 metros por delante del Citroën. Esto lo confesó el piloto chileno mucho tiempo más tarde de la realización de la prueba.

La niebla conspiró para que un quintero no tuviera mejor idea que cruzar la ruta con un carro cargado con pasto. Karstulovic Bonaci no logró frenar a tiempo el Citroën que se salió de la huella, que el mismo automóvil había marcado, en la ruta en su constante paso. El automóvil se desplazó de costado y fue a quedar clavado en la zanja paralela.

Emilio Karstulovic Bonaci el piloto y periodista chileno
pionero del automovilismo deportivo en Argentina.

Los amigos de Karstulovic Bonaci lograron sacar al Citroën de la situación embarazosa y ponerlo de nuevo en la huella para seguir con la prueba de las 48 horas. Durante el día jueves el piloto bajó la velocidad para no tener problemas como el día anterior. Cuando llegó la noche había sumado 1.930 kilómetros recorridos.

Ahí fue, cual al detener la marcha para reaprovisionarse de combustible, un médico revisó a Karstulovic Bonaci. El piloto estaba en perfectas condiciones de seguir la marcha. Cosa que sucedió luego de la carga de combustible correspondiente. Todo estaba normal en ese momento y reanudó la marcha.

En la noche el público se agolpó sobre la ruta para ver las constantes pasadas del Citroën al mando del piloto chileno Karstulovic Bonaci. El viernes 18 de diciembre a las 12:25 horas, exactamente 48 horas más tarde de haber iniciado la prueba, completó el recorrido con su Citroën. Detuvo la marcha del motor y se detuvo ante las autoridades fiscalizadoras de la prueba. El auto y el piloto estaban cubiertos de polvo.

Al detener la marcha del motor una muchedumbre se abalanzó sobre el piloto y el automóvil. Las autoridades le informaron a Karstulovic Bonaci que en las 48 horas pasadas había recorrido 2.717,8 kilómetros a un promedio de 56,2 kilómetros por hora.

Esto fue un paso en la vida de Emilio Karstulovic Bonaci. Con el correr de los años sería el primer campeón del automovilismo nacional y además sería un impulsor de los grandes premios de carretera. Carreras que darían la formación de la categoría de competencia más vieja del mundo en actividad: el Turismo Carretera (TC).

Por eso es que quise traerles esta anécdota de las 48 horas arriba de un viejo Citroën. Porque era conocer a uno de los hombres que fue pionero en las competencias deportivas de automóviles en Argentina y uno de los pilares de lo que luego sería la categoría más importante del automovilismo deportivo a nivel nacional.

Tanto las imágenes como los datos fueron tomados de la Historia Deportiva del Automovilismo Argentino de Alfredo Parga editada por La Nación en el año 1995.

Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos

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Friday, February 26, 2016

La Respuestita del Sábado

Cumberford Martinique, un fuera de serie


El automóvil de la pregunta semanal era un Cumberford Martinique del año 1982. No hubo ganadores esta semana que termina.

Cumberford Martinique del año 1982 de Estados Unidos.


Lo cierto que Robert Cumberford, junto a su hermano James, diseñaron el Cumberford Martinique con una carrocería de aluminio con los cuatro guardabarros de carbono con láminas de caoba. El motor era un 6 cilindros de la marca BMW (Bayerische Motoren Werke) que provenía de la serie 7 y se denominaba E23. La transmisión también era de la marca alemana como la caja de velocidades.

En cambio la suspensión neumática y el sistema de dirección eran de la marca Citroën adaptada a la mecánica BMW. Las cerraduras de las puertas era Mercedes Benz y los levanta vidrios eléctricos de la marca Cadillac como otros elementos electrónicos. Este fuera de serie fabricado en el estado de California, en Estados Unidos, salió a un valor de 125.000 dólares.

Pero solo se produjeron 3 unidades una de las cuales está en manos de un particular y era la que se usó para demostraciones del Cumberford Martinique. No solo era caro sino que también, para el año 1982, el affaire De Lorean embarró la cancha de este tipo de vehículos y no lograron venderlo.

Aunque los hermanos Cumberford pensaban fabricar unas 300 unidades. Tan exclusivo era el Martinique que los neumáticos Michelin fueron diseñados solo para este fuera de serie. Esto no logró cautivar a los potenciales clientes ricos que comprarían semejante automóvil estadounidense. La fotografía la tomé de la revista Su Auto número 26 del mes de abril de 1982.

Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos

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