Showing posts with label Industria Argentina. Show all posts
Showing posts with label Industria Argentina. Show all posts

Friday, June 17, 2016

Patrullero de chapa a fricción

La verdad que no recuerdo este patrullero de la marca Saxo. Pero es evidente que estaba con mis juguetes de la infancia. Si no era mío lo heredé de alguna parte. Lo que me queda claro que es tan viejo, como el que escribe estas líneas…



Cuando era chico los autitos de chapa pintada competían con los primeros de plástico. Todavía los de chapa tenían más mercado y variedad. Lentamente fueron desplazados del mercado ante el avance de los modelos de plásticos de todo tipo.


Ahora esos viejos juguetes pasaron a ser reliquias de museo o piezas codiciadas por coleccionistas que pagan disparates por autitos como el patrullero de este sábado, que encima es a fricción.


La antena de alambre no los confunda con un auto a control remoto. Nada más lejos de este Saxo, o “Patrulla de Rescate” como reza la leyenda pintada en el techo de este patrullero de chapa. Como era la costumbre los hombrecitos, léase policías, estaban pintados en las ventanillas.


Como en el parabrisas y la luneta. Un clásico de este tipo de autitos de chapa pintada. Que hacían las delicias de los chicos de los años sesenta. Se nota el paso del tiempo en este viejo patrullero, pero está bastante entero para tener unos 50 años de vida.


Claro que el sistema de fricción no está como en sus mejores días. Pero todavía se pude oír el sonido simulando la sirena de un patrullero. Eran años donde no había electrónica, en el medio, para tener sonido de una sirena real. Eran mecánicos estos autitos de chapa y fricción. Era un mundo diferente, ni mejor, ni peor, solo distinto a lo que conocemos en este siglo XXI.


Los colores de este patrullero a fricción, blanco y negro, es el color internacional para los vehículos de la policía. Aunque en Argentina por aquellos años sesenta, en la ciudad de Buenos Aires, no eran iguales. Tampoco lo son ahora para la Policía Federal, sí para la Policía Metropolitana.


En la parte baja se pueden apreciar cómo se unía la carrocería al chasis de este patrullero de chapa a fricción. Además de comprobar que las ruedas no era de plástico, sino de goma, como los autos de verdad que veíamos en las calles los chicos de hace 50 años.


En esta oportunidad también hice un pequeño video para que aprecien algo del sonido del sistema de fricción, aunque está algo cascoteado por el uso infantil. Que no me lo puedo adjudicar en su totalidad, porque sigo sin recordar plenamente este patrullero de chapa.


En cuanto al modelo del automóvil que representa tengo mis dudas. Por la cola parece un viejo Fiat, pero por la trompa parece un Buick, u otro tipo de automóvil estadounidense. Como siempre aparecerá un seguidor que sepa qué auto es en realidad.


O no es ninguna en especial por una cuestión de derechos de marcas y esos vericuetos legales. Por eso uno no termina de reconocer una marca, o modelo, en especial. Y se parece un poco a varios de diferentes marcas y de distintos países.


Juegos, horas de imaginación, todo mezclado en la cabeza de un chico y en el medio un autito de chapa pintada y unos engranajes que producían una fricción para divertirse. No mucho más, sin pilas, sin cables y con mecánica de por medio. Qué más se podía pedir…

Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos

¿Te enteraste? Ya arrancó la colecta “Una Internet para Archivo de autos”. Sumate con tu colaboración. En este enlace enterate cómo hacerlo:


Archivo de autos tiene Internet propia financiada por sus seguidores, ya que no cuenta con ninguna otra ayuda económica.

Friday, June 10, 2016

Ferrari a cuerda

La historia que me une a este autito a cuerda es remota. Tendría unos 7 años cuando mi madre me tuvo que llevar al Hospital Ricardo Gutiérrez, o más conocido como Hospital de Niños, por un fuerte dolor de oído. Creo que junto con el de muelas se lleva el podio en materia de dolor. Al salir de la guardia del hospital me compró este Ferrari Fórmula 1 a cuerda.



Recuerdo claramente la librería-juguetería que estaba en la esquina de Paraguay y Agüero a una cuadra del Hospital de Niños de la ciudad de Buenos Aires. En esa vidriera estaba esperándome este autito a cuerda de la marca Grand-Prix de fabricación argentina.


También recuerdo las palabras de mi madre: “No será como los Matchbox pero es a cuerda”. Claro que no se podía comparar con los Matchbox King Size, pero se sumaba a los “autitos de colección” de mi infancia. ¡Además podía andar solo dándole cuerda!


Jugué bastante con este Fórmula 1. Se lo podía dejar con sus ruedas derechas o girarlas en ambos sentidos con un mecanismo mecánico de tornillo. Eso era fascinante para un chico de 7 años a mediados de la década del sesenta.


Las palabras de mi madre se referían a que era un juguete un poco tosco comparándolo con los importados en aquellos años. Pero a su favor tiene una construcción sólida. Incluso se puede desarmar sacando los dos tornillos que tiene en la parte de abajo.


Todo metal salvo las cuatro ruedas de goma y la punta de la trompa de plástico de color blanco. Se que se puede desarmar porque lo tuve que hacer durante esta semana. Se cortó la cuerda y por eso no pude hacer un video con el Grand-Prix andando en círculos.


Para ser sincero este autito a cuerda iba a tener su nota sabatina la semana pasada. Pero al querer darle cuerda, ésta se cortó. Así que adelanté la salida de la pista de chapa con sus dos autitos a cuerda que vimos el sábado pasado. Antes le había dado cuerda en dos o tres ocasiones sin problema, pero esta vez se rompió.


Lo desarmé para tratar de reparar la cuerda de acero. Pero se cortó a casi un cuarto, de su largo total, de su inserción en el eje cuadrado que sirve para colocar la llave que hace cargar la cuerda. En esa parte está tan acerada que no se puede doblar, se quiebra. La idea era repararla aunque estuviera más corta.


Ya encontraré una cuerda para volverlo a las pistas a mi autito de la infancia de color verde. Pero así y todo armé un pequeño video, con música y todo, para que puedan apreciar cómo giran las ruedas al accionar la ruedita dentada ubicada del lado derecho de la carrocería.


Es un juguete sencillo pero efectivo y logra su cometido: divertir a un niño. Al menos lo hacía hace 45 o 50 años atrás. Y era lo suficientemente sólido para soportar el trato, el mal trato, que uno le podía dar, siendo un chico de corta edad.


Ahora me queda en el haber poder reparar la cuerda cortada para que vuelva a funcionar y siga deleitándolos la vida. Y teniendo en cuenta que no necesita ni pilas, ni cables para poder caminar solito. Ya le llegará su reparación para que las nuevas generaciones sepan cómo jugábamos los chicos de los años sesenta.

El video lo pueden ver acá:



Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos

¿Te enteraste? Ya arrancó la colecta “Una Internet para Archivo de autos”. Sumate con tu colaboración. En este enlace enterate cómo hacerlo:


Archivo de autos tiene Internet propia financiada por sus seguidores, ya que no cuenta con ninguna otra ayuda económica.

Popular Posts