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Sunday, August 28, 2016

El cuadro clínico del Citroën 2 CV

El sábado 31 de marzo de 2012 publiqué el cuadro clínico del Citroën 2 CV de la revista Parabrisas. Un material útil para los propietarios de este automóvil fabricado en el país por Citroën Argentina. Les dejo el enlace con la nota:



Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos

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Friday, August 12, 2016

La Respuestita del Sábado 180

La camioneta de Giannini


El que modificó el Fiat 500 fue Giannini. Los ganadores de esta semana fueron: Marcelo Delgado y F62. Felicitaciones a todos ellos por el acierto.

Giannini Camioncino basado en la Fiat 500 Giardiniera del año 1966.

La empresa Giannini Automobili S.p.A (Società per Azioni) realizaba reformas sobre automóbiles de la marca Fiat. Uno de ellos era el Fiat 500. Para realizar el Giannini Camioncino, tal su nombre, usó la plataforma de la Fiat 500 Giardiniera.

El motor quedaba debajo del piso de carga al igual que en la rural de la marca Fiat. El motor no estaba modificado y la capacidad de carga era de 400 kilogramos. La fotografía que nos sirvió para jugar durante toda esta semana la tomé de la revista Automundo número 48 del 6 de abril de 1966.

Mauricio Uldane
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Thursday, August 11, 2016

Fiat 1500 Coupé de Vignale

El viernes 1 de noviembre de 2013 publiqué una de las primeras publicidades de la Fiat 1500 Coupé diseñada por el carrocero italiano Vignale para el mercado argentino. Les dejo el enlace de otra vieja publicidad de este clásico argentino:



Mauricio UldaneEditor de Archivo de autos

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Monday, August 8, 2016

Un pequeño deportivo inglés

El martes 2 de diciembre de 2014 publiqué una nota sobre el Marcos Mini GT 2 + 2 que usaba la plataforma del Mini de la BMC (British Motor Corporation). Les dejo el enlace con la vieja nota:



Mauricio Uldane
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Monday, August 1, 2016

Fiat 1100 R, la renovación del Millecento

En el año 1966, para la primavera europea, se lanzó, en Italia, una nueva versión del Fiat 1100, Millecento como se lo conocía, denominada R (Rinnovata, Renovado). Se lo fabricó hasta el año 1969 cuando fue reemplazado por el Fiat 128 en Italia.

El Fiat 1100 R (Rinnovata) del año 1966 fabricado en Italia.


La empresa Fiat SpA (Società per Azioni) se decidió a renovar el Fiat 1100, conocido como Millecento, en el año 1966 con la idea de “aggionarlo” un poco a los tiempos que corrían a mediados de la década del sesenta. Es así como se le hicieron cambios en la carrocería.

Un capot más bajo con una parrilla más chica que en los modelos anteriores. Eso era por tener un carburador diferente. La cola también fue cambiada con los guardabarros traseros fusionados con la tapa del baúl. Además los faros traseros eran similares a los del Fiat 850.

Vista de la cola y del lado derecho del Fiat 1100 R de 1966.

Mecánicamente se redujo la cilindrada del Fiat 1100 R a 1.089 centímetros cúbicos, a diferencia de los 1.221 centímetros cúbicos que tenía el Fiat 1100 D, que se fabricó entre los años 1962 y 1966. También la potencia era menor con 53 HP SAE a 5.200 revoluciones por minuto, contra los 55 HP SAE a 5.000 revoluciones por minuto del 1100 D.

Pero el 1100 R podía llegar a las 6.200 revoluciones por minuto que significaba un aumento de, más o menos, de 1.000 revoluciones por minuto más que el 1100 D. Esto se logró por el material más liviano que se usó para la fabricación de las válvulas y los botadores.

La parte delantera del habitáculo del Fiat 1100 R de 1966.
Se aprecia el nuevo tablero y la palanca de cambios al piso.

El diámetro de los cilindros era de 68 milímetros y la carrera de los pistones era de 75 milímetros con una relación de compresión de 8,1:1, que era similar al motor 1100 D. El carburador era de la marca Solex C 32 PHH/5 de tiro horizontal, a diferencia del invertido del 1100 D, pero tenía doble boca con abertura diferencial de accionamiento mecánico.

El nuevo motor tenía los colectores de admisión y de escape de nuevo diseño que se agrupaban en dos salidas, similar a lo que presentaba el motor del Fiat 1500. También tenía reubicado el filtro de aceite, ahora, sobre el circuito principal que lograba un filtrado total del lubricante del motor.

El vano motor del Fiat 1100 R de 1966.
Se puede ver el carburador Solex de tiro horizontal.
 

La caja de cambios era la misma que usaba el Fiat 1100 D, pero en este nuevo modelo, tenía la palanca al piso en cambio de tenerla montada en la columna de dirección. Lamentablemente no tenía la primera sincronizada. Los frenos delanteros eran de disco similares a los que montaba el Autobianchi Primula. En cambio los traseros eran de tambor, pero sin aletas en las campanas. La superficie de frenado era de 468 centímetros cuadrados adelante y de 132 centímetros cuadrados atrás.

La suspensión delantera, era idéntica al 1100 D, independiente con resortes helicoidales con amortiguadores hidráulicos y brazos triangulares superiores e inferiores. La suspensión trasera fue la que sufrió modificaciones. Adoptó una posición simétrica de los amortiguadores traseros con respecto a los resortes helicoidales delanteros.

Dibujo con el motor y caja del Fiat 1100 R de 1966, también
se aprecia la suspensión delantera y los frenos a disco.
 

Además se eliminó la barra antirrolido colocando los amortiguadores hidráulicos traseros en forma vertical. Este mismo esquema era el que presentaba el Fiat 1500. Los amortiguadores eran de carrera larga. Esto eliminaba la tendencia a levantar la rueda interior en las curvas.

Los neumáticos en el Fiat 1100 R eran de menor medida que en el 1100 D. Por lo tanto pasaron de medir 5,20 x 14 pulgadas a 6,15 x 13 pulgadas. De esta forma las llantas eran más chicas y más anchas. Esto trajo aparejado que bajara la altura del Fiat 1100 R con respecto a los modelos anteriores.

Dibujo del tren trasero del Fiat 1100 R de 1966. Se pueden ver los
amortiguadores de carrera larga, y colocados en posición vertical.
 

Con los cambios de carrocería aumentó la capacidad del baúl, que al tener 8 centímetros más de profundidad, ahora presentaba una capacidad de 370 decímetros cúbicos. La rueda de auxilio se ubicaba por debajo del piso del baúl. El tanque de combustible estaba ubicado en la parte derecha de la cola.

Para prevenir un incendio, por un choque en la parte trasera, a menos de 45 kilómetros por hora, había una zona deformable que impedía que el tanque de combustible sufriera deformaciones de ningún tipo. Esto era por la forma de trapecio como se construyó la cola del Fiat 1100 R.

Dibujo con el esquema del sistema de
dirección del Fiat 1100 R de 1966.
El tablero se había modernizado a tono con los demás modelos contemporáneos de la marca Fiat. La instalación de climatización era la misma que traía el Fiat 850. El peso del Fiat 1100 R era de 815 kilogramos que acusaba unos 30 kilogramos menos que el Fiat 1100 D. Según Fiat la velocidad máxima estaba en el orden de los 130 kilómetros por hora. Esta fue la última versión que se fabricó del Fiat 1100 R ya que en el año 1969 fue reemplazado por el Fiat 128.

Algunas de las primeras impresiones de manejo, del periodista Etienne Cornil, eran una mejora en la tenida en las curvas y en las rutas en mal estado, aunque en caminos en muy mal estado el puente trasero saltaba; los frenos eran muy buenos en su eficacia y el puesto de conducción había ganado en comodidad.

Todas las imágenes que ilustran esta nota de la sección “Auto extranjero”, tanto las fotografías y los dibujos, fueron tomados de la revista Automundo número 44 del 8 de marzo de 1966.

Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos

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Thursday, July 28, 2016

Un Chevrolet con motor trasero

El Chevrolet Corvair vio la luz en 1959, en Estados Unidos, y tal vez fue el auto que más dolores de cabeza le trajo a la General Motors Corporation. Hoy veremos una publicidad de 1966.


Friday, July 8, 2016

La Respuestita del Sábado 177

El DAF Kini de Michelotti


La respuesta correcta era decir que el diseñador del automóvil de la fotografía fue Giovanni Michelotti. No hubo nadie que respondiera esta semana a la incógnita planteada.

DAF Kini diseñado por Giovanni Michelotti en el año 1966.


Giovanni Michelotti a mediados de la década del sesenta era diseñador de la empresa holandesa DAF (Van Doorne’s Automobielfabriek N.V.) y realizó el diseño de un automóvil: el DAF Kini que tenía su mecánica derivada del DAF 44. Era un vehículo de playa que tenía brújula y los asientos de mimbre. Hasta tenía una canasta para realizar las compras y un pequeño toldo en los asientos traseros.

Cuando nace el príncipe de Holanda Willem-Alexander, actual rey y casado con Máxima Zorreguieta, Michelotti le regala un DAF Kini para que fueran, los reyes holandeses, a la playa en su residencia veraniega en Italia.

El DAF Kini se presentó en el 46º Salón de Bruselas en Bélgica, en el año 1966, y el regalo a la realeza holandesa lo haría en el año 1967. Según algunos datos consultados se fabricaron unas 80 unidades del DAF Kini aunque algunas unidades llevaron mecánica del Fiat 850 en Italia. La fotografía la tomé de la revista Automundo número 98 del 21 de marzo de 1967.

Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos

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Friday, June 24, 2016

La Respuestita del Sábado 175

Sonora Spider de origen belga


La respuesta correcta era decir que la marca del deportivo, de la vieja fotografía, era Sonora. Ningún seguidor de Archivo de autos logró dar con la respuesta correcta. Era bien difícil esta vez.

Sonora Spider 2000 del año 1966.


La empresa Méan Motor Engineering fue fundada por el belga Jacques d’Heur y se dedicaba a fabricar automóviles fuera de serie como el Sonora Spider 2000. Fue presentado en el 46º Salón de Bruselas en Bélgica en el año 1966 y estaba equipado con un motor Ford Taunus V4, o en su defecto con un motor Ford Cortina de 1,5 litros.

En realidad podía montar cualquier motorización hasta de 2 litros. Jacques d’Heur comenzó su actividad como fabricantes de deportivos fuera de serie usando mecánica de Volkswagen. El chasis era tubular de acero, y sobre éste,  se montaba la carrocería que era de plástico dividida en tres grandes partes.

Este automóvil deportivo era de calle pero también, sobre el mismo chasis tubular, se hizo una versión de pista que solo se fabricaron 85 unidades en el año 1970. Básicamente el Sonora Spider era un automóvil que se podía vender como kit.

De esta forma se podían montar mecánicas de Renault 8, Ford V4 y V6, Volkswagen, Porsche, Simca y hasta NSU. De hecho el tren delantero podía ser de Renault 8 o NSU. La planta de la Méan Motor Engineering estaba ubicada en la localidad Havelange en Bélgica. La fotografía la tomé de la revista Automundo número 98 del 21 de marzo de 1967.

Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos

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Sunday, June 19, 2016

Fiat 1500 Coupé en Rafaela

A instancias de Miguel Ángel Barrau, periodista de la revista semanal Automundo, es que se realizó el intento de batir un récord en el autódromo de Rafaela, en la provincia de Santa Fe. Hoy veremos algunas vicisitudes de lo acontecido en esas 24 horas de prueba del Fiat 1500 Coupé que fabricada Fiat Concórd.

Miguel Ángel Barrau al mando del Fiat 1500 Coupé en
la noche de las 24 horas en Rafaela.


La revista Automundo le hizo un road test al Fiat 1500 Coupé antes del intento de récord en el circuito de Rafaela. Tenía la palabra de Fiat Concórd de tener una unidad para testearla cuando fue presentada al público en octubre de 1966. Todavía ni se soñaba con hacer esta prueba de 24 horas.

De su viaje por Europa es que trae la idea del intento de batir un récord, Miguel Ángel Barrau. Lo había visto en circuitos franceses y se le ocurrió que se podía hacer algo similar en Argentina. Con la cupé Fiat 1500 presentada en el país tuvo el vehículo para realizar semejante prueba.

Una parada, de las 16, durante el intento de batir el récord
de las 24 horas al mando de un Fiat 1500 Coupé.

En esto no intervino la empresa Fiat Concórd. Lo que se quería realizar era sobre la base de un automóvil estándar tal cual salía de fábrica. Nada agregado tuvo la Fiat 1500 Coupé. Salvo el cambio de neumáticos y de combustible. Ni siquiera se le agregaron faros auxiliares para la noche, o un deflector de plástico para los molestos insectos en la pista.

La salida de una de las curvas peraltadas del autódromo de Rafaela.
La baliza en primer plano sirvió de guía en la noche de la prueba.

El road test del Fiat 1500 Coupé demandó unos 9.000 kilómetros recorridos entre la ciudad y la ruta. Inmediatamente, sin mediar otra cosa, se procedió a llevar desde Buenos Aires a Rafaela a la cupé para realizar las 24 horas en el circuito. Claro que andando por ruta y de eso se encargó Barrau de hacerlo.

La prueba se fechó para el 24 de noviembre a las 16 horas, que era un día jueves. Así arrancó una prueba para demostrar que se podía batir un récord y de paso demostrar la calidad de un automóvil fabricado en Argentina. Sirvió porque recientemente vimos el aviso publicitario de la empresa Fiat Concórd comunicándolo al público.

El ingeniero Osvaldo Peters de YPF reabastece al Fiat 1500 Coupé
a su lado Oscar Abuin de la misma empresa petrolera.

Antes de terminar el road test, Barrau, se puso en contacto con algunas personas para poder realizar esta prueba en el autódromo de Rafaela. Primero con las autoridades del circuito, después con la Comisión Deportiva Automovilista, que sería la encargada de fiscalizar la prueba. Eso recayó en el comisario deportivo Estor Ruata.

El tablero del Fiat 1500 Coupé con el cuentavueltas clavado en
6.100 revoluciones por minuto y el velocímetro marcando
143 kilómetros por hora. La temperatura del agua del radiador en 85º
y el odómetro que marcaba 9.483 kilómetros recorridos.

También se habló con Antonio Jorge de Relaciones Comerciales de YPF (Yacimientos Petrolíferos Fiscales) para la provisión de la nafta. Se eligió Supernafta YPF que se cargó en la estación de servicio Arama, Otero, Posse y Cía. SACIFIA de la ciudad de Rafaela.

Industrias Pirelli aportó los neumáticos Pirelli Cinturato 175 x 13 con los cuales se realizó la prueba en el autódromo de Rafaela. Los neumáticos se cambiaron en la estación de servicio mencionada.

Cómo quedó la parrilla del Fiat 1500 Coupé por la invasión de
insectos durante la noche en el autódromo de Rafaela.
 

Cuando el Fiat 1500 Coupé llegó a la ciudad de Rafaela se le vació el tanque de combustible y se adicionó la nafta mencionada. Otro tanto se hizo con el cárter del motor donde se le colocó el aceite Supermóvil HD, SAE 30 Suplemento 1.

La llegada el viernes 25 de noviembre a las 16 horas.
Las 24 horas de Rafaela habían concluido.
Con otra persona que se habló antes de la prueba fue con Antonio Sergi, concesionario de la marca Fiat, y muy vinculado a las competencias deportivas por aquellos años. Tan entusiasmado demostró estar que hasta ofreció su Fiat 1500 Coupé personal para realizar el intento de récord.

Llegamos a las 16 horas del jueves 24 de noviembre de 1966 y es cuando el ingeniero Juan Báscolo da la orden de partida de las 24 horas a bordo del Fiat 1500 Coupé al mando de Miguel Ángel Barrau. Pero no será, el periodista de Automundo, el único piloto. Serán dos periodistas más, de la misma revista semanal, el equipo de esta prueba en el autódromo de Rafaela.

El radiador del Fiat 1500 Coupé luego de terminada la prueba. 

Los otros dos pilotos fueron Arturo Castro Almeyda y Jorge Agromayor. Los relevos de los pilotos se establecieron en 60 vueltas a la pista que eran menos de 2 horas de marcha continua. Se mantuvo una velocidad constante y las revoluciones por minuto entre 5.800 y 6.000.

En la parte de arriba vemos cómo quedó la tapa de cilindros al finalizar
las 24 horas de Rafaela. En la parte de abajo se ven pequeños depósitos
de carbón y el bruñido original de fábrica en los cilindros 2 y 3.

Al iniciar la marcha se inflaron los cuatro neumáticos con 40 libras con la idea que la temperatura de marcha no hiciera sobrepasar las 44 libras. Antes de largar la prueba se hicieron 5 vueltas de prueba para testear que todo estuviera en condiciones. Además de prever los abastecimientos y los relevos de los pilotos.

Fueron 16 detenciones durante las 24 horas que duró la prueba. Hay un cuadro, al final de las ilustraciones, que nos detalla todos los datos técnicos de la prueba. Como las paradas y el porqué de las mismas. Además de los datos que arrojó la prueba. Se recorrieron 3.274,117 kilómetros que fueron 708 vueltas al circuito de Rafaela y la velocidad promedio de 136,421 kilómetros por hora. El consumo total de combustible fue de 473 litros con 7,12 kilómetros por litro.

El cuadro con los datos que arrojó el intento de batir
el récord de las 24 horas en Rafaela.
 

Durante la noche se tuvo que detener la marcha en cuatro ocasiones para limpiar el parabrisas por los insectos incrustados que reducían la visibilidad. Eso era un mal del autódromo de Rafaela en especial en las horas nocturnas durante la primavera.

Como dato histórico les cuento que hubo otro intento de batir las 24 horas de marcha continua, nada más, que se hizo en el año 1924 en el circuito de Morón. Lo realizó el piloto José Antonio Gaudino al mando de un Fiat, ¡vaya casualidad!, 501 que había sido rebautizado Colonial. La marca estuvo en los 72,112 kilómetros por hora luego de recorrer 1.730,700 kilómetros. Volveremos sobre esta historia de nuestro automovilismo argentino.

Les presenté un resumen de lo que fueron esas 24 horas sobre la pista de Rafaela en la provincia de Santa Fe en noviembre de 1966. Las fotografías tomadas de la revista Automundo número 86 del 27 de diciembre de 1966 atestiguan de cómo fue la proeza realizada por el Fiat 1500 Coupé.

Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos

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Monday, June 13, 2016

Fiat con corazón Ferrari

El Fiat Dino Spider nació como una colaboración entre las empresas italianas Ferrari y Fiat. La marca Dino fue creada por Enzo Ferrari en honor a su hijo Alfredo fallecido en el año 1956. La necesidad de Ferrari era tener homologado el motor Dino V6 de 2 litros para la Fórmula 2 europea para el año 1967.

Fiat Dino Spider del año 1966 con motor Dino V6 diseñado por Ferrari.


El Fiat Dino fue presentado en el Salón de Turín, en Italia, en el año 1967 y causó conmoción. Hoy diríamos que fue un “joint venture” entre dos empresas automotrices que apuntaban a públicos diferentes.

El tema central era que Enzo Ferrari necesitaba homologar el motor Dino V6 para poder competir en la Fórmula 2 en la primavera europea del año 1967. Para la homologación se necesitaban producir, al menos, 500 automóviles con este motor. Eso la empresa Ferrari no lo podía hacer.

Una de las razones era que su planta estaba abocada a la fabricación de motores de 12 cilindros en V que montaban sus afamados deportivos. Para esto es que tuvieron que cambiar partes del motor Dino V6 para adecuarlo a la producción en serie por parte de Fiat.

Fiat Dino Spider diseñado por Pininfarina.

En el año 1955 Alfredo Ferrari desarrolla este mismo motor pero con una cilindrada de 1.489 centímetros cúbicos. Al poco tiempo fallece a la edad de 24 años sin ver en funcionamiento el motor que había diseñado para participar en la Fórmula 2 de Europa.

En honor a su hijo, Enzo Ferrari, crea la marca Dino para automóviles de su marca que llevaran motores de 6 cilindros en V. Desde 1956 a 1963 se realizaron 23 versiones del motor Dino V6. Hasta que se entablan relaciones con la empresa Fiat para producir a gran escala este motor para su homologación.

Tablero de Fiat Dino Spider de 1966.

Es así como llegamos al Fiat Dino Spider presentado durante el año 1966. Esta primera versión tuvo su carrocería diseñada por Pininfarina de dos plazas con techo de lona. Más adelante se hizo una cupé 2+2 diseñada por Bertone usando el mismo motor delantero con tracción trasera.

Porque en el caso de los Fórmula 2 el motor era central con tracción trasera. De hecho la versión del motor Dino V6 de 1,6 litros se había probado con mucho éxito en el Campeonato Europeo de la Montaña. En ese caso el automóvil de carreras se denominaba Dino Sport-Prototipo.

Ahora el motor Dino V6 fabricado por Fiat era igual al diseñado por Alfredo Ferrari con un ángulo de 65º con cuatro árboles de levas a la cabeza comandados por cadenas y alimentado por tres carburadores invertidos de doble cuerpo de la marca Weber.

Motor Dino V6 de 2 litros de cilindrada que montó el Fiat Dino Spider.

La cilindrada de este motor era de 1.986,61 centímetros cúbicos, igual que el motor del Dino Sport-Prototipo de 2 litros, con una potencia de 160 CV DIN con una relación de compresión de 9:1. El diámetro de los cilindros era de 86 milímetros y la carrera de los pistones de 57 milímetros.

El motor estaba construido en aleación liviana y los cilindros tenían camisas húmedas. Mientras que el cigüeñal era de acero nitrurado y apoyado en 4 bancadas. Las culatas tenían cámaras hemisféricas y dos válvulas por cilindro. El sistema de encendido era simple y la carga de la batería se hacía mediante el uso de un alternador.

El Dino V6 podía llegar hasta las 7.200 revoluciones por minuto y se anunciaba en el año 1966 que podía alcanzar los 210 kilómetros por hora. Para ello contaba con neumáticos especiales montados en llantas de aleación liviana con fijación central por una sola tuerca.

La necesidad de Ferrari era que los motores de la Formula 2 europea requerían que derivaran de automóviles Gran Turismo y que estuvieran homologados con las 500 unidades, como mínimo. De ahí el acuerdo con Fiat que en los años venideros terminarán con la fusión de la empresa Ferrari. Las fotografías que ilustran esta nota fueron tomados de la revista Automundo número 81 del 22 de noviembre de 1966.

Mauricio Uldane
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Sunday, June 12, 2016

Cuadro Clínico del Ford Falcon

La revista Parabrisas publicó varios Cuadros Clínicos de automóviles de producción nacional. Entre ellos se encuentra el Ford Falcon. Claro que los modelos que figuran en la nota son de los años 1963 a 1966. Ya que la publicación es de diciembre de 1966.

Cuadro Clínico del Ford Falcon de la revista Parabrisas del año 1966.


Ya para mediados de la década del sesenta se sabía que el Ford Falcon era un automóvil duro y robusto. Se terminaría consolidando como uno de los grandes clásicos de la industria automotriz argentina. Eso es innegable con las décadas trascurridas.

Tanto éxito tuvo que es el segundo automóvil más producido, durante casi 30 años, de la industria automotriz local. Se lo fabricó entre 1963 y 1991. Los modelos del año 1962 fueron importados y armados en la planta del barrio La Boca en la ciudad de Buenos Aires.

A partir de mediados del año 1963 y con cambio de línea mediante se lo comenzó a fabricar en la planta de la empresa Ford Motor Argentina ubicada en la localidad de General Pacheco en la provincia de Buenos Aires.


Mecánicamente no era un automóvil con problemas serios. Al menos en esos tres primeros años que abarca el Cuadro Clínico de la revista Parabrisas, que lo publico en forma completa. De esta forma muchos usuarios de los Ford Falcon tendrán un mejor conocimientos de sus autos clásicos.

Una forma sencilla y rápida de saber la cilindrada del motor, en caso que este estuviera en estado original, es que las tapas de válvulas de color rojo corresponden a los motores chicos del Falcon. Los motores CID 170, este número por las pulgadas cúbicas de la cilindrada. Cilindrada que era de 2.786 centímetros cúbicos.


En cambio los motores CID 187 que comenzaron a traer los Falcon Futura, y con una cilindrada de 3.064 centímetros cúbicos, tenían las tapas de válvulas pintadas de color dorado. Lejos estaba el motor 221 de mayor cilindrada y potencia.

En un principio el motor de 187 pulgadas cúbicas solo venía en los Falcon Futura. Pero a partir del año 1966 se lo pudo usar, en forma opcional, en los modelos Standard y Taxi. El otro modelo que lo comenzó a montar fue el De Luxe. Recién en el año 1964 se fabricó localmente el motor CID 187. Antes de ese año los motores eran los importados desde Estados Unidos y correspondían al CID 170.

En esta nota hay un cuadro con las especificaciones técnicas de los dos motores de aquella época. También en la misma publicación hay una guía de lubricantes para los distintos órganos mecánicos con las marcas recomendadas y las especificaciones de cada pieza.


Durante el año 1964 se nacionalizó la caja de velocidades y el eje trasero que lo comenzó a producir la empresa Transax. Incluso cambiaron las relaciones de las diferentes velocidades y la del diferencial trasero. Los Falcon hasta ese momento tenían estas piezas originales de Ford de Estados Unidos.

Una manera rápida de visualizar las trasmisiones importadas de las nacionales es muy sencilla: las ruedas de los modelos traídos desde Estados Unidos tienen cuatro agujeros, mientras que las argentinas son de cinco agujeros. Aunque durante los años 1965 y 1966 se produjeron unas 900 unidades con las trasmisiones importadas de cuatro agujeros.

Hacia el final de la nota se encontrarán con un listado, con el kilometraje indicado, de las manutenciones que corresponde realizarse a los Ford Falcon producidos por la empresa Ford Motor Argentina.

El Cuadro Clínico del Ford Falcon fue publicado en la revista Parabrisas número 72 de diciembre de 1966, que es de donde lo tomé, para publicarlo completo para todos los seguidores/lectores de Archivo de autos, el sitio de los viejos autos que supimos conseguir.

Mauricio Uldane
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Monday, June 6, 2016

Nombre de toro para un deportivo: Miura

Durante una visita a Italia del periodista Miguel Ángel Barrau, de la revista argentina Automundo, tuvo la dicha de probar un Lamborghini Miura. No cualquiera sino el único ejemplar que existía a finales del año 1966. Por lo que tuvo la suerte de manejar el prototipo que la empresa italiana, ya había presentado, y estaba realizándoles los ajustes necesarios.

Lamborghini Miura del año 1966 que probó el periodista
Miguel Ángel Barrau de la revista Automundo.


Recién en enero de 1967 se comenzaría a producir el Miura por parte de la empresa Automobili Ferruccio Lamborghini. Y lo haría en dos versiones: normal y sprint. La primera de calle y que probó Miguel Ángel Barrau en su visita a la planta de la empresa italiana.

Todo surgió de una charla con el Cavalier Lamborghini donde Barrau le planteó lo siguiente: “Señor Lamborghini, quiero pedirle una cosa. Pronto regresaré a mi país, a la Argentina. Quizá tenga una nueva oportunidad de volver a Europa. Quizás no. Dígame… Usted, que tan bien ha sabido captar un genuino interés, ¿cree posible que me resigne a dejar Italia sin haber probado el Miura?...

Al parecer las palabras del periodista argentino tocaron alguna fibra íntima del empresario automotriz italiano que le abrió la puerta a subirse a un automóvil deportivo, único en ese momento. Así fue como se lo prestaron para que lo probara en ruta y en ciudad. Barrau salió de la fábrica manejando el Lamborghini Miura.

Dos vistas del primer Lamborghini Miura de 1966.

Por supuesto con la promesa de no destruirlo en la primera curva. Además Barrau tenía experiencia en el manejo de autos deportivos. La primera impresión fue la de sentarse en el puesto de conducción de un auto de carrera. Por la posición de piernas y brazos. Todo pensado para el buen conducir.

El volante en el lugar justo, como la pedalera o la palanca de cambios siempre a mano. Claro que había que acostumbrarse al embrague. Y ser dócil con el acelerador para no dejar dos surcos, con las ruedas traseras, en el camino de ripio a la salida de fábrica Lamborghini. Esa misma que producía tractores en Italia.

En ruta se comportaba como los dioses y superar los 200 kilómetros por hora no era una tarea difícil para los 12 cilindros en V a espaldas del piloto. Tanto que al volver a la fábrica se enteró que esta versión de calle, llamada normal, podía alcanzar los 284 kilómetros por hora.

Lamborghini Miura con la trompa y la cola abiertas.

De eso se enteró al regreso Barrau de boca del ingeniero Dallara, quién fue el encargado de entregarle el Miura. Antes de salir los operarios de la Lamborghini lo pusieron a punto al deportivo con nombre de toro español. Y no se lo entregaron sin una mirada de recelo. Pero todo salió como estaba previsto.

Como dije en ruta el comportamiento del Miura era notable. Claro que las suspensiones copiaban la geografía del pavimento y la dirección directa le devolvía la sensación de la pisada en la ruta. Pero lo que le llamó la atención a Barrau fue lo silencioso del interior, pese a tener el motor en la nuca. Eso sí, el sonido de los caños de escape era música…

La sorpresa más grande se la llevó cuando llegó a la ciudad de Ferrara. Barrau creía que solo usaría primera y segunda para el circuito urbano. Pero no fue así el motor Lamborghini era tan elástico que tiraba perfectamente desde las 2.000 revoluciones por minuto para arriba.

Estructura del Lamborghini Miura sin la carrocería.
El piloto es Miguel Ángel Barrau, periodista de la revista Automundo.

No tironeaba sin ni siquiera usando la cuarta. La quinta marcha solo se reservaba para la ruta. Claro que el cruce de los árboles de levas era muy diferente en la versión sprint, destinada a los circuitos. En ese caso las cosas se ponían muy serias para un conductor normal.

Cuando pudo subirse a una de las autopistas, sin límite de velocidad máxima por aquellos años, comprobó que el Lamborghini Miura superaba con holgura los 225 kilómetros por hora. Dejó de prestar atención al velocímetro para fijar la mirada sobre el terreno que cada vez pasaba con mayor velocidad.

Fue así que se dio cuenta que a 6.000 revoluciones por minuto el velocímetro le indicaba que había superado, por poco, los 240 kilómetros por hora. Algo más que suficiente para un deportivo italiano de esa clase. En el caso de la versión sprint, y dependiendo de la relación del diferencial elegida, se podían alcanzar los 352 kilómetros por hora. Casi como volar bajito…

Ahora que tenemos un panorama de las prestaciones del Lamborghini Miura, este único ejemplar del año 1966, conozcamos sus características técnicas. Partamos de la base que todo lo sostiene. En una de las fotografía se puede apreciar al Miura desnudo de su carrocería. Interesante para tener una idea de la distribución de pesos y parte mecánicas.

Parte delantera del Lamborghini Miura. Se aprecian el
radiador acostado, debajo de la rueda de auxilio el tanque
de combustible y la suspensión delantera.

La gran mayoría de las cajoneras de chapa estaban perforadas, para alivianar el peso final, donde no se comprometía la estructura del automóvil. Tanto la parte delantera como trasera contaban con subchasis para contener los diversos órganos mecánicos.

En la parte delantera la suspensión era independiente con el tanque de combustible, la rueda de auxilio y el radiador de agua, que era enfriado por dos electro ventiladores. En la parte trasera la suspensión también independiente con el motor trasversal con la caja-diferencial.

Las suspensiones eran similares, en cuanto a estructura, para los trenes delantero y trasero. Eran de paralelogramo deformable con brazos triangulares desiguales con resortes helicoidales y amortiguadores hidráulicos, además con barra antirrolido.

El motor era de 12 cilindros en V con una cilindrada de 3.929 centímetros cúbicos con una potencia de 350 CV DIN a 7.000 revoluciones por minuto. Esto para la versión normal, la que probó Miguel Ángel Barrau. En cambio la versión sprint tenía una potencia de 430 CV DIN a 8.500 revoluciones por minuto.

El diámetro de los cilindros era de 82 milímetros y la carrera de los pistones de 62 milímetros. El motor contaba con cuatro árboles de levas a la cabeza y las válvulas estaban en un ángulo de 90º. El motor se alimentaba con cuatro carburadores de triple cuerpo de tiro descendente de la marca Weber modelo 46 IDA 3C. Dos bombas eléctricas eran las encargadas de enviar la nafta hacia los cuatro carburadores ubicados en dos hileras a ambos lados del motor V12.

Parte trasera del Lamborghini Miura. Se observan el motor y
 la caja-diferencial con sus semiejes y la suspensión trasera.

La caja de velocidades era de cinco marchas más retro marcha. Las relaciones eran las siguientes: primera, 2,56:1; segunda, 1,735:1; tercera, 1,225:1; cuarta, 1:1 y quinta, 0,815:1, que era sobre multiplicada. El embrague era triple de disco seco, con un diámetro de 185 milímetros. La relación final para la versión normal era de 4,09:1. Pero también existían dos relaciones más: 3,77:1 y 4,27:1.

Según lo que pudo testear Barrau en su prueba arriba del Miura, en primera llegaba hasta los 85 kilómetros por hora, en segunda, 130 kilómetros por hora, en tercera, 180 kilómetros por hora, en cuarta, 225 kilómetros por hora y algo más en quinta. Ese algo más eran unos 284 kilómetros por hora.

Los frenos eran a disco en las cuatro ruedas y cuando Barrau los probó por primera vez comprobó que era como tirar un ancla por la ventanilla… Eran más que suficientes para detener un automóvil que podía, en su versión normal, superar los 280 kilómetros por hora.

Algunas de las medidas del Lamborghini Miura eran: distancia entre ejes de 2.460 milímetros, trochas delantera y trasera de 1.398 milímetros. El peso era de tan solo 850 kilogramos y el motor con la transmisión pesaban 250 kilogramos. La estructura de chapa pesaba solo 70 kilogramos.

La carrocería la diseñó Bertone con una cola trunca. Tanto la trompa como la cola pivoteaban para dejar acceso a los órganos mecánicos. Hay una fotografía donde se aprecian ambas aperturas. Está demás decir que era un deportivo de dos plazas y con escaso, o nulo, espacio para equipaje. En la trompa, donde debería estar ubicado el baúl, estaban alojados el tanque de combustible, el radiador de agua de generosas dimensiones y la rueda de auxilio.

Vimos un automóvil deportivo italiano manejado por un periodista argentino que era una única pieza para finales del año 1966. Todo un anticipo de lo que sería el Lamborghini Miura en el mundo de los autos deportivos, esos que solo unos pocos pueden tener en sus casas.

Las fotografías fueron tomadas de la revista Automundo número 79 del 8 de noviembre de 1966 donde se narran las experiencias que tuvo el periodista Miguel Ángel Barrau al mando de un Lamborghini Miura en Italia.

Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos

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